Conductor de autobús
Este domingo Joaquín ha repetido la escena habitual de las despedidas. Una que todos los padres conocen: llanto porque se van la abuela y la tita y llanto en la parada del autobús por que se va la madrina 2. Es decir mi madrina.
Tampoco es que llore mucho ni muy alto pero sí muy sentido. De hecho, estas despedidas son las que han conseguido que mi hijo se vaya despidiendo de todos los autobuses desde que era un bebé (ahora va a cumplir 2 años en un par de meses).
Así que en esta ocasión un amabilísimo conductor le ha dejado subirse y comprobar que está lleno de asientos y que, en uno de ellos va él, el conductor y, en otro, la madrina 2.
Otro día sabremos lo que nos toca: el paseo completo.

¡Qué crack!
Parece un niño de anuncio tan rubito y mofletudo.
Espero que acabe siendo programador de vjuegos XD
¡Dios mío, que sobrino más majete que tengo! Es un solecito.
Besos de tus Titos.
Explotación infantil!!!! !!!